Una historia conmovedora y repleta de empatía trascendió a la localidad de Parera para movilizar a la región.
Juan Carlos Vota, es un conocido vecino de Parera, padre de familia, abuelo, trabajador ya jubilado, pero que sigue ejerciendo como herrero en el taller que posee al costado de su casa. Un vecino que vive con su familia, con lo necesario, sin grandes lujos, decidió comprar una silla eléctrica para un niño que vive a pocos metros de su casa.
Un gesto enorme que le brindará autonomía y calidad de vida a Bastian, un niño de 10 años que vive junto a sus papás y su hermano.
Bastian sufre una distrofia muscular severa y cursa quinto grado en la escuela 22 de la localidad, relató Zonal Noticias. Dos veces por semana el niño junto a sus papás, Liliana y Pedro, viaja a Ingeniero Luiggi donde en el CeREN (Centro Regional de Entrenamiento Físico y Neurorehabilitación), recibe una terapia semanal a cargo de un equipo interdisciplinario de profesionales.
Desde hace unos meses, Bastian comenzó a necesitar una silla de ruedas para poder trasladarse con mayor autonomía, y Juan Carlos decidió no mirar para el costado e involucrarse, contó Zonal.
Ante la falta de respuestas por parte de otros organismos, el vecino de Parera no dudó y se puso a buscar una solución concreta para esta familia.
«A partir de algunos charlas que había tenido con Pedro, el papá de Bastian, sobre las características de la silla que necesitaba, nos pusimos a averiguar con Juan, mi hijo, y encontramos en Mercado Libre una silla eléctrica con las características que necesitaba el niño», contó emocionado Juan Carlos a Zonal Noticias.
«Después de charlarlo con mi familia, averiguamos el precio de la silla eléctrica e hicimos la compra, a los pocos días nos llegó, la armamos, y se la entregamos a Bastian y su familia», expresó satisfecho Juan Carlos.


«Yo lo hice de corazón, sé que Bastian ya la está disfrutando porque veo que está andando para todos lados con su silla eléctrica, se desenvuelve solo y eso me pone feliz», expresó Juan Carlos.
Los papás de Bastian, Pedro Baigorria y su esposa Liliana son una familia de laburantes, desde hace años Pedro trabaja como empleado rural en un campo de la zona, y le hubiera sido imposible adquirir la silla eléctrica por sus propios medios.
Hoy a partir del gesto solidario de Juan Carlos, su hijo puede contar con una herramienta fundamental para mejorar su movilidad y su calidad de vida.
Fuente: Zonal Noticias



