Los dirigentes del fútbol argentino resolvieron convocar a un paro total de actividades entre el 5 y el 8 de marzo como una señal política de respaldo a la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino frente al avance judicial contra Claudio Tapia y Pablo Toviggino.
La medida, definida en el Comité Ejecutivo, fue presentada por los clubes como una defensa institucional del modelo de gestión del fútbol nacional, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
El principal vocero fue Cristian Malaspina, presidente de Argentinos Juniors y secretario general de la AFA, quien aseguró que la decisión se adoptó “por unanimidad” y respondió a lo que describió como “un ataque constante” contra la entidad y sus dirigentes.
Según explicó, el paro busca marcar un límite ante lo que consideran un avasallamiento judicial y político, al tiempo que sostuvo que durante la reunión se expuso información interna que demostraría que la denuncia impulsada por ARCA carece de fundamentos sólidos.
Malaspina afirmó que el conflicto excede lo penal y se vincula con la discusión sobre el futuro del fútbol argentino. En su visión, la investigación judicial se enmarca en la disputa por la implementación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), modelo rechazado por la mayoría de los clubes.
“Lo que está en juego son los clubes”, sostuvo, al remarcar el rol social y comunitario de instituciones centenarias administradas como asociaciones civiles.
La postura fue respaldada públicamente por Mario Leito, Fabián Berlanga, Hernán Arboleya, Matías Mariotto y Sergio Costantino, quienes acompañaron el mensaje institucional sin cuestionamientos internos.
Leito señaló que las denuncias aparecen tras la negativa dirigencial a aceptar las SAD, mientras Berlanga destacó que la AFA representa a clubes de todas las categorías que cumplen funciones sociales más allá del deporte.
Arboleya agregó que las instituciones deben defender su identidad histórica y sostuvo que las acusaciones judiciales reflejan el intento de modificar el modelo vigente.
El encuentro contó con 26 de los 30 clubes de Primera División. Boca envió un delegado para informar a su conducción mientras viajaba por la Copa Argentina, Aldosivi y Estudiantes de Río Cuarto justificaron su ausencia y luego adhirieron al paro, mientras que Estudiantes de La Plata fue el único que no asistió ni fijó posición pública.




