El oficialismo acordó con los jefes de bloque dialoguistas bajar la imputabilidad a 14 años.

El Gobierno apuró la marcha y en un giro inesperado de los acontecimientos decidió anticipar para el jueves 12 de febrero el tratamiento en el recinto de la Cámara de Diputados de la Ley Penal Juvenil, que incluye la polémica propuesta para reducir la edad de imputabilidad a los 14 años.

El presidente del bloque del PRO, Cristian Ritondo, ofició de vocero del acuerdo luego de participar del cónclave de jefes de bloque en el Salón de Honor, donde el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, les informó sobre la decisión de dictaminar el miércoles 11 y votar el proyecto al día siguiente.

En esa reunión, también se acordó retomar las bases del dictamen emitido el 6 de mayo del año pasado, que ya perdió estado parlamentario, para no volver la negociación a foja cero.

El asesinato a sangre fría en Santa Fe de Jeremías Monzón a manos de menores de edad generó un sismo en la opinión pública y un golpe de efecto social que estimuló al Gobierno a apretar el acelerador en esta discusión.

La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien tiene bajo su responsabilidad el diseño de la estrategia y la recolección de votos en el Senado, era partidaria de reducir la edad de imputabilidad a los 13 años.

Ese criterio fue dejado de lado: según pudo averiguar la Agencia Noticias Argentinas, en la discusión con los otros bloques el oficialismo no tenía los números suficientes para imponer la versión más dura del Régimen Penal Juvenil, y en caso de avanzar unilateralmente por ese desfiladero podía desbarrancar, por lo que prefirió cortar por lo sano y retrotraerse al estado de debate plasmado en el dictamen de mayoría alcanzado antes del recambio parlamentario. 

“Con este proyecto los números están», coincidieron las distintas fuentes del oficialismo y de la oposición dialoguista consultadas por la Agencia Noticias Argentinas.

El único cambio respecto de aquel dictamen del año pasado tiene que ver con que se dejará librado el financiamiento a la reglamentación que establezca la Jefatura de Gabinete, sino que se dejará fijado que los fondos surjan de los convenios firmados por Nación con las provincias para su efectiva implementación del Régimen Penal Juvenil.

“Esto va a permitir firmar convenios entre las provincias con el Estado Nacional para su aplicación”, explicó Ritondo.

En cuanto al itinerario de la semana que viene, el primer paso se dará el martes de la semana que viene, cuando se deberán conformar las dos comisiones cuya integración están pendientes, y que formarán parte del plenario de comisiones para el tratamiento de la ley.

Se trata de las comisiones de Justicia y Familia, Niñez y Juventudes, cuyas autoridades aún no están confirmadas y seguían las negociaciones para cubrir dichos cargos. 

Al día siguiente, el miércoles 11, el oficialismo y sus aliados de la oposición dialoguista buscarán dictaminar, para llevar la iniciativa al recinto el jueves 12.

El proyecto consensuado establece que no se le podrá imponer al menor de edad una pena de reclusión perpetua y que la pena máxima de prisión será de 20 años, aún si la escala penal fuera más elevada producto de la concurrencia real de varios hechos independientes.

En Unión por la Patria, el principal bloque de oposición, la postura mayoritaria es de rechazo a una iniciativa que consideran “punitivista” y “demagógica” y que pretende solucionar con el Código Penal una problemática que está enraizada en las desigualdades sociales. 

Sin embargo, diputados peronistas sueltos como el massista Ramiro Gutiérrez ya se desmarcaron en su momento de la posición mayoritaria del bloque cuando pusieron su firma al dictamen de mayoría del año pasado.