La negociación salarial en La Pampa entró en una fase de fuerte disputa. Tras conocerse las dos alternativas presentadas por el Ejecutivo, la Mesa Intersindical calificó la oferta como insuficiente y devolvió un planteo tajante: elevar el piso salarial para los ingresantes a 1,3 millones de pesos.
El dirigente Julio Acosta describió un panorama social crítico dentro de la administración pública. Según el referente, la pérdida del poder de compra ha empujado a los trabajadores a un «endeudamiento límite». «Hay compañeros que no cobran directamente, el sueldo se les va íntegro en el pago de la tarjeta», graficó para explicar por qué el plus del 2% o la suma de $50.000 no alcanzan para sanear la economía familiar.
Nuevo piso testigo
La contrapropuesta gremial busca reestructurar la pirámide salarial desde la base. El pedido de la Intersindical consiste en:
– Establecer un mínimo garantizado de $1.300.000 para el personal inicial.
– Ajustar a partir de ese piso todas las categorías y adicionales por antigüedad.
– Mantener la cláusula gatillo pero con un impacto nominal que realmente «se sienta en el bolsillo».
Cuarto intermedio
Aunque inicialmente se pensó en retomar la discusión el 2 de marzo, el conflicto docente obligó a recalcular los tiempos. Debido al paro nacional de gremios de la educación previsto para esa fecha, la paritaria pasó a un cuarto intermedio.
«Seguramente la reunión pasará para el 6 de marzo», confirmó Acosta. Ese día, el Gobierno deberá decidir si mejora los montos o si se mantiene firme en la masa salarial de 84.400 millones de pesos proyectada originalmente, en un clima que promete mayor temperatura sindical.
El Diario



