La productora de bulbos de azafrán de Rancul, Nora Perotti, fue reconocida en la categoría «Economías Regionales» en los premios «Lia Encalada» que reconocen en todo el país la trayectoria y el liderazgo de las mujeres en la ruralidad y el sector agropecuario.

El galardón además busca visibilizar y destacar la labor femenina en este ámbito, rindiendo también un homenaje a quien fuera la primera ingeniera agrónoma recibida en la Universidad de Buenos Aires.

La productora de bulbos de azafrán de Rancul, Nora Perotti, fue reconocida en la categoría «Economías Regionales» en el marco de los premios «Lía Encalada» que, en esta oportunidad, se celebraron en la ciudad de Mar del Plata.

El objetivo de esta propuesta es «visibilizar y reconocer el trabajo de mujeres rurales de todo el país mediante una convocatoria abierta y un jurado externo de carácter federal».

Fue en ese marco que Nora fue postulada de manera anónima por otra pampeana (información que conoció tiempo después de haber sido elegida) y posteriormente premiada entre las candidatas de esta edición.

La productora de Rancul relató que «hace aproximadamente dos meses recibo un mensaje de un numero que no conocía, donde me comunicaban que había sido postulada a los premios Lía Encalada en la categoría Economías Regionales. Primero pensé que podía ser una estafa, ese mismo día no contesté el mensaje pero lo comuniqué a mi familia, buscamos y vimos que era real. Al día siguiente lo respondí y quien me escribía era Liliana Fernández, una integrante de la agrupación Mujeres Rurales, y me amplió de qué se trataba el premio y que se iban a reunir las mujeres postuladas en Mar del Plata».

«Lamentablemente la fecha coincidía posiblemente con la fecha de cosecha del azafrán, asique al cabo de unos días confirmé que no podría asistir. Pensé que al no poder ir, todo terminaba ahí. Pero no fue así», se sorprendió.

Nora precisó también que «el sábado 3 recibo un llamado de Liliana, que es la que me dice: ´Nora Ganaste! Obtuviste el premio mayor en tu categoría´. La verdad que me tomó muy por sorpresa, yo estaba dentro de un grupo de 400 mujeres que fueron postuladas este año. Es algo que no pensaba recibir, me premiaron en Economías Regionales por algo que hacemos desde hace años en Rancul, que es un emprendimiento familiar», se alegró.

La referente de Azafrán Mediterráneo además estrechó lazo directo entre su emprendimiento actual y la que fue su pasión durante tantos años: la docencia. Nora es maestra jubilada desde hace pocos años pero, lejos de abandonar la profesión, la transformó y hoy se define como una «maestra azafranera».

«Yo siempre digo que soy maestra azafranera, porque si bien ya hace tres años que me jubilé, cada vez que tengo que explicar de qué se trata nuestro emprendimiento o cuando trato de vender bulbos, lo explico con el corazón, le pongo el alma a nuestro emprendimiento», remarcó.

Además, resaltó que «somos dos trabajando día a día ahí junto con Jorge. Pero me tomó por sorpresa, estoy muy orgullosa de lo que conseguimos, siempre digo que yo no soy la emprendedora, el que tira las ideas es Jorge y yo quedo enganchada, siempre estoy haciendo algo para complementar lo que él propone, es en conjunto».

Respecto a la finalidad de esta premiación, que busca visibilizar y destacar la labor femenina en la ruralidad y el sector agropecuario, Nora reflexionó que «cuando uno piensa en el campo, piensa que es trabajo de hombres, y hoy realmente no es así. En este grupo de 400 mujeres, hay mujeres que atienden la cría de ganado, que hacen el seguimiento de cultivos, otras que trabajan con la materia prima que obtienen del campo, es algo para visibilizar y resaltar el trabajo de las mujeres«.

Finalmente, la productora de bulbos puntualizó que «en este momento sentir que el azafrán desde Rancul y desde La Pampa, fue visibilizado, me enorgullece mucho porque a nosotros nos fue muy difícil hacernos conocer. Hace 10 años que empezamos como un emprendimiento familiar y ahora pertenecemos a una empresa, creció bastante, para mi este premio es muy importante«, destacó.