Días pasados arribaron a Rancul las hermanas Álvarez en búsqueda de concretar un anhelo: conocer la Iglesia San José, una obra que fuera construida por su padre e inaugurada en el año 1941.
Cielo, Benita y Mecha llegaron a Rancul en búsqueda de un anhelo y tras algunos intentos fallidos que las llevaron a otros sitios como a Colonia San José, pero finalmente dieron con el lugar que buscaban. Sabían que la empresa que por aquellos años montaran los hermanos Álvarez había construido una iglesia llamada «San José» y finalmente, en los últimos días, pudieron recorrerla.
«Es un sueño realizado estar acá, porque hemos conocido parte de la historia de nuestro padre y sus hermanos», precisaron emocionadas las hermanas que con motivo del cumpleaños de una de ellas se reunieron en General Pico y viajaron hasta Rancul.
Lograron poner sus pies en una construcción que levantó su padre junto a sus hermanos y que fue inaugurada en Rancul en el año 1941, y muchos años después, declarada Patrimonio Histórico de la localidad.
Si bien las mujeres lograron dar con la obra gracias a un conocido que en su paso por Rancul localizó una placa con el dato específico que menciona a quienes levantaron el edificio, tenían pendiente volver a viajar con el objetivo de conocerla.
Cielo relató ante F.M Líder que «nosotras somos hijas de uno de los albañiles que construyó la Iglesia. Habíamos visto la placa donde dice «Álvarez Hnos», y teníamos mucha curiosidad por conocerla. Es una emoción muy grande estar acá y hablar de esa epoca, pensar cómo hicieron para constuírla, y cómo se dieron maña de venir acá a construír«.
La mujer además contó que «siempre tuvimos en mente venir y una persona muy conocida nuestra pasó por Rancul, vio la placa que está en la entrada, le sacó la foto y nos la pasó a nosotras. Desde ahi empezó la curiosidad y las ganas de conocer la Iglesia que fue construida por nuestro padre».
Otra de las hermanas recordó el relato que solían escuchar en la familia. Benita rememoró que «la historia que yo recuerdo de mi papá contando era que no solo fueron los albañiles sino que también hicieron las cabreadas de hierro. Ahora veníamos pensando que por acá sería todo arena o médano y en cómo transportarían el material, pensábamos que quizás tardaban un día ellos en llegar y cómo harían para vivir o quedarse acá tantos años atrás».


Benita también repasó que «Los Álvarez originariamente son de Trenque Lauquen y se instalaron en General Pico donde pusieron una metalúrgica y luego una maderera. En esa primera época hicieron albañilería y construyeron la Iglesia», especificó.
Cielo también recordó la búsqueda que emprendieron las tres hermanas para dar con la Iglesia San José: «obsesivamente buscamos, buscamos y buscamos hasta encontrar esta iglesia, porque antes terminamos en Colonia San José», recordó. «Sabíamos que la Iglesia se llamaba así y nos equivocamos, pero ahora nos reencontramos por el cumpleaños de una de nosotras y sabiendo que era Rancul, vinimos».
Con mucha emoción las hermanas Álvarez agradecieron a la gente de la institución que las recibió afectuosamente para recorrer el edificio y conmovidas resaltaron que «cuando uno entra y se encuentra con todo el trabajo realizado, hablando de esa época, de 1941, es impactante estar acá. Acá trabajaron los cuatro hermanos Álvarez«, rememoraron y enfatizaron en que «realmente es un sueño realizado estar acá porque hemos conocido parte de la historia de nuestro padre y sus hermanos«.





