El siniestro ocurrió este mediodía cerca de Fitz Roy, cuando la delegación pampeana regresaba de dirigir en Río Gallegos. La camioneta dio varios tumbos y recorrió 200 metros fuera de la calzada. El árbitro principal, Cristian Rubiano, sufrió fracturas, mientras que los asistentes Diego Pereyra y Yasu Muñoz también fueron hospitalizados.

Lo que debía ser el cierre de una jornada de protagonismo deportivo para el arbitraje pampeano terminó de la forma más dolorosa. Emanuel Leguizamón, de 24 años de edad, cuarto árbitro de la terna santarroseña que dirigió la semifinal del Torneo Regional Federal Amateur entre Boxing Club y La Amistad, falleció este lunes en un gravísimo accidente automovilístico sobre la Ruta Nacional N° 3, en el norte de la provincia de Santa Cruz.

El grupo, integrado por el juez principal Cristian Rubiano y los asistentes Diego Pereyra y Yasu Muñoz, emprendía el regreso a La Pampa luego del empate 2 a 2 en la capital santacruceña. Sin embargo, minutos antes del mediodía y en cercanías de la localidad de Fitz Roy, el vehículo en el que viajaban perdió el control y protagonizó un vuelco devastador.

«La camioneta quedó destruida»

El testimonio de los primeros testigos en llegar a la escena describe una situación desgarradora. Diego Díaz, un vecino de Río Gallegos que transitaba por la zona, relató a la emisora LU12 la magnitud del impacto: «La camioneta recorrió unos 200 metros… quedó destruida completamente».

Díaz y sus compañeros de viaje fueron los encargados de brindar la primera asistencia a los heridos y de custodiar el cuerpo de Leguizamón, quien falleció de forma instantánea. «Los asistimos y pudimos tapar al fallecido. Había uno que lamentablemente no estaba consciente… los demás estaban conscientes y hablamos con ellos todo el tiempo hasta que llegaron los bomberos», explicó el testigo, notablemente conmovido.

El estado de los heridos

De acuerdo a los datos preliminares recolectados por El Diario, el árbitro principal Cristian Rubiano presenta una fractura en una de sus piernas y otros traumatismos. Por su parte, Muñoz y Pereyra también sufrieron lesiones de diversa consideración —incluyendo cortes en la zona craneal y golpes por el impacto—, aunque se encontraban lúcidos al momento de ser rescatados.

Uno de los ocupantes, según el relato de los testigos, habría salido despedido del habitáculo, lo que da cuenta de la violencia de los tumbos que dio el rodado. Todos fueron trasladados de urgencia al Hospital Zonal de Caleta Olivia, donde permanecen bajo observación y a la espera de un parte médico oficial que detalle su evolución.

Hipótesis del siniestro

Respecto a las causas del accidente, los testigos indicaron que las condiciones climáticas eran óptimas. «Estaba linda la ruta, se veía bien y no había viento a esa hora», señaló Díaz, sugiriendo que el conductor podría haber perdido el control al ingresar a una zona de bajada pronunciada, lo que provocó que el vehículo se despistara de la cinta asfáltica.

La noticia ha generado una profunda consternación en la Liga Cultural y en todo el ambiente del fútbol pampeano. Emanuel Leguizamón era un joven árbitro muy querido en el ambiente local, y su pérdida transforma una jornada de competencia en un día de luto para el deporte regional.

El trágico antecedente de Rubiano

Según pudo saber El Diario, todo indica que la camioneta era conducida por Cristian Rubiano, quien en 2018 había sido condenado por el juez de control santarroseño Carlos Matías Chapalcaz, a dos años de prisión en suspenso, y cinco de inhabilitación para conducir todo tipo de vehículos con motor, como autor del delito de homicidio culposo ocasionado por la conducción antirreglamentaria de un vehículo automotor. La víctima fue César Ricardo González, de 33 años.

La justicia dio por probado que  «Rubiano circulaba a bordo de un Renault Megane por el carril central de la avenida Circunvalación Este, en sentido sur-norte, en Santa Rosa, y al llegar a la intersección con avenida Arturo Illia traspuso la misma con semáforo en luz verde a una velocidad aproximada de 66 kilómetros por hora, en estado de ebriedad (1,02 de alcohol en sangre), y embistió a César Ricardo González, quien se encontraba en proximidad de la encrucijada comenzando a trasponer la calzada, de este a oeste, en forma pedestre». A raíz del impacto, González murió.

La marca de ese antecedente quedó en las canchas: cada vez que le gritaban «asesino», por ese siniestro vial, Rubiano paraba los partidos.

El Diario