Minutos antes de las 14 horas, un grave suceso conmocionó a la ciudad de General Pico. En una vivienda ubicada en la calle 2, a mitad de cuadra entre las calles 103 y 105, personal de emergencias debió intervenir rápidamente ante un llamado de auxilio por una familia afectada por una presunta intoxicación con monóxido de carbono.

Foto: Infopico

El importante operativo en el lugar contó con la presencia de tres ambulancias del Servicio de Emergencias Médicas (SEM). Los profesionales de salud actuaron con celeridad y lograron asistir a dos de las personas afectadas, quienes fueron trasladadas de forma urgente al Hospital Gobernador Centeno en dos de las unidades sanitarias.

Lamentablemente, según confirmó Infopico, el personal médico de la tercera ambulancia constató el fallecimiento de una tercera persona que se encontraba en el interior del inmueble.

En la escena de la tragedia trabajó personal policial de la Comisaría Primera junto a una dotación de los Bomberos Voluntarios de General Pico. Como primera medida de seguridad y para preservar el área, los rescatistas abrieron todas las aberturas de la vivienda y procedieron a ventilar exhaustivamente los ambientes.

Cabe destacar que, minutos antes de que arribara la dotación oficial con el autobomba, un bombero de civil que se encontraba por la zona ya estaba prestando colaboración en el lugar de los hechos. Las autoridades competentes llevarán adelante las pericias necesarias para esclarecer definitivamente las circunstancias de este lamentable desenlace.

Posteriormente el fiscal a cargo de la investigación, Guillermo Komarofky, confirmó que la víctima fatal fue identificada como Mauro Sebastián Becerra. Según precisó el funcionario judicial, tomó conocimiento del hecho alrededor de las 13:40 horas a través del comisario inspector Agustín Martínez, de la Comisaría Primera.

De acuerdo a los datos recabados en la investigación preliminar, se trata de tres hermanos, domiciliados en General Pico y, de acuerdo a la información recabada por el medio piquense, habían ingresado al alojamiento en horas de la tardecita del día anterior.

El plazo límite para entregar las llaves del inmueble era hoy a las 10 de la mañana. Ante la falta de respuestas, el hijo del propietario se acercó al domicilio pasada esa hora y, al no ser atendido, regresó sobre el mediodía.

Al percatarse de que la llave estaba puesta del lado de adentro, el joven, con la ayuda de un transeúnte que pasaba por el lugar, decidió romper el vidrio de una ventana para poder observar el interior. En ese momento se encontraron con una escena desesperante: uno de los ocupantes yacía sin signos vitales, mientras que los otros dos se encontraban desvanecidos.

Fuente y foto: Infopico