Un cliente de larga trayectoria del Banco Galicia en General Pico denunció una estafa millonaria que se habría perpetrado tras una comunicación con un supuesto asesor financiero de la entidad. El fraude, que consistió en una ráfaga de movimientos bancarios, resultó en un perjuicio económico que supera los 33 millones de pesos.

La víctima, un cliente con más de tres décadas de relación con la institución, presentó la denuncia ante la Policía y la Fiscalía local. Según su relato, el hecho se desencadenó en el marco de una operatoria que el damnificado realizaba de manera habitual desde hace más de diez años: la compra de acciones.

El «modus operandi»

El fraude ocurrió un día viernes, tras una conversación telefónica con un individuo que se identificó como empleado del banco. El cliente acordó la compra de activos financieros y recibió la confirmación de que el monto correspondiente se debitaría de su cuenta el lunes siguiente.

Inmediatamente después de finalizar la llamada, el sistema registró 22 transferencias consecutivas no autorizadas desde su cuenta hacia terceros.

Al detectarse el movimiento inusual de fondos, la cuenta fue bloqueada, pero para entonces el perjuicio ya superaba los $33.000.000.

La respuesta de la entidad

Uno de los puntos que genera mayor alarma en el damnificado es la postura del banco. Según indicó, desde el Banco Galicia le habrían informado que no procederán a la devolución del dinero, a pesar de tratarse de una maniobra fraudulenta. Esta respuesta ha generado sorpresa, dado que existen antecedentes judiciales donde las entidades debieron responder ante fallas en sus sistemas de seguridad o técnicas de ingeniería social.

Mientras tanto, la Justicia ha iniciado una investigación para desentrañar las responsabilidades en el hecho. Se busca determinar si existió una vulneración externa de los sistemas de seguridad, si hubo algún tipo de participación o negligencia que facilitara el acceso a la cuenta tras la comunicación telefónica, y el destino final de las 22 transferencias realizadas en cuestión de minutos.

El caso permanece bajo análisis de los peritos en delitos informáticos, quienes advierten sobre el crecimiento de estas maniobras que combinan la manipulación directa de los clientes con el aprovechamiento de los canales digitales de banca.

El Diario