Una investigación iniciada a fines de 2025 por la Oficina de Inteligencia Criminal y Análisis de las Comunicaciones, perteneciente al Área de Coordinación Operativa de Lucha contra el Narcotráfico (ACOLN) de la Policía de La Pampa, permitió desarticular una organización dedicada al transporte de estupefacientes a gran escala.
El operativo culminó con cuatro detenciones, el secuestro de más de tres kilos de cocaína en estado puro y la incautación de vehículos y elementos vinculados a la actividad ilegal. Se trata además del primer caso complejo desarrollado bajo el nuevo sistema acusatorio, con la conducción del Ministerio Público Fiscal de Santa Rosa, a cargo de la fiscal federal doctora, Iara Silvestre.
El procedimiento se concretó tras detectar el desplazamiento coordinado de dos vehículos que avanzaban hacia territorio pampeano. Con las medidas judiciales correspondientes, ambos rodados fueron interceptados en forma simultánea a metros del ingreso a la Provincia y requisados a la vera de la Ruta Provincial 70.
En uno de ellos se secuestraron 3,324 kilogramos de cocaína ocultos en el habitáculo, junto a dinero en efectivo y un teléfono celular. El segundo vehículo transportaba al principal investigado, a quien se le incautaron dinero, teléfonos celulares y documentación clave para la causa.


El cargamento, valuado en 33 millones de pesos, tenía como destino Santa Rosa, General Pico y Eduardo Castex, donde iba a ser fraccionado para su comercialización, multiplicando su valor económico e impactando directamente en la salud pública de la sociedad pampeana.
A partir del secuestro de la droga se ejecutaron allanamientos en las tres ciudades, en los domicilios de quienes se encargaban de recibir, fraccionar y distribuir la sustancia hacia otras localidades. En esos procedimientos se secuestraron 15,4 gramos de cocaína, 31,6 gramos de marihuana, una balanza de precisión, dinero en efectivo, teléfonos celulares y abundante evidencia que confirma la participación activa en la organización.
También se incautaron bienes producto de la actividad ilegal: dos Toyota Corolla (2014 y 2012), una Toyota SW4 (2012), una Chevrolet S-10 (2012) y una motocicleta 0 km.
El principal investigado registra cuatro condenas previas por organizar y conformar estructuras dedicadas al tráfico de estupefacientes. Su última pena fue cumplida en la Unidad 4 del Servicio Penitenciario Federal de Santa Rosa y, tras recuperar la libertad a fines de 2024, volvió a quedar bajo investigación por hechos de la misma naturaleza. Mantenía contacto frecuente con un vecino de la ciudad capital con antecedentes penales por el mismo delito, quien se encargaba de distribuir la cocaína en los barrios del este de Santa Rosa. Ambos fueron detenidos y sindicados como líderes de la organización.
La investigación finalizó con cuatro personas con prisión preventiva y todo lo secuestrado a disposición del Ministerio Público Federal de Santa Rosa.
Más allá del resultado operativo, sacar de circulación 3,324 kilos de cocaína en estado puro representa una interrupción real del circuito ilegal antes de que la droga llegara a destino. En la calle, esa pureza no se mantiene, se fracciona y se multiplica en dosis, expandiendo el narcomenudeo y sus consecuencias en barrios, familias y jóvenes de la Provincia.




