El patio cubierto de la Escuela 31 de Rancul se llenó de talento en medio de una escena impensada.

Los porteros fueron convocados después de clases para dejar la escuela impecable para el día siguiente, ya que esa tarde los niños habían ocupado ese espacio para alentar a la Selección que disputó un partido épico ante Egipto.

Además de la limpieza, esa tarde había otra misión: instalar y probar el sonido que había adquirido la Institución, y como al día siguiente se desarrollaría el acto por el 9 de julio, el Himno Nacional Argentino fue la canción elegida para sonar.

Pero el impulso de los compañeros de trabajo hicieron que uno de los porteros de la Escuela 31, “Pichu” Ellero, probara también el micrófono y entonara esta versión que por el entorno, el contexto y la improvisación, lograran erizar la piel de más de uno con la versión de nuestra canción patria, interpretada por el Portero que no abandonó su tarea mientras cantaba sus estrofas…